2026-02-06

Conflicto ambiental

Vecinos cuestionan las mediciones ambientales realizadas en la planta Egger por no reflejar condiciones reales

Residentes de la zona expresaron su malestar tras controles ambientales vinculados a la empresa Egger, al considerar que se realizaron en un contexto atípico, con menor actividad industrial, ausencia de partículas en el aire y niveles de ruido inusualmente bajos.

Vecinos del área de influencia de la empresa Egger manifestaron su preocupación y cuestionaron las mediciones ambientales realizadas durante la jornada de ayer, al considerar que no se efectuaron en condiciones normales de funcionamiento de la planta y, por lo tanto, no reflejan la realidad cotidiana que atraviesan quienes viven en el lugar.

Según relataron, durante el desarrollo de los controles se registró una situación poco habitual: no se observaron partículas en suspensión y el nivel de ruido fue significativamente menor al que se percibe a diario. Para los vecinos, estos indicadores evidencian que la actividad industrial no se encontraba operando en su régimen normal al momento de las mediciones.

 

En ese contexto, personal técnico contratado por la propia empresa llevó adelante mediciones de partículas, las cuales fueron calificadas por los operarios como “de rutina”. Sin embargo, desde el grupo vecinal sostienen que los resultados obtenidos bajo estas condiciones no representan el impacto ambiental real.

Los residentes vienen denunciando desde hace tiempo una situación muy distinta: presencia constante de aserrín en el aire, dificultades para utilizar espacios al aire libre y problemas de salud recurrentes, factores que aseguran afectan de manera directa la calidad de vida de numerosas familias.

“Quienes vivimos acá sabemos reconocer cuándo la planta está funcionando con normalidad y cuándo no. Hoy no vuela aserrín, hay silencio, y justamente hoy se mide. Eso no representa lo que respiramos todos los días”, expresaron vecinos que participaron de la protesta ambiental.

Durante la consulta realizada en el lugar, los técnicos señalaron que pertenecen a una empresa privada contratada por Egger, pero no brindaron información precisa sobre qué contaminantes específicos se están midiendo, bajo qué protocolos se realizan los controles ni si los resultados finales serán de acceso público.

Ante esta situación, desde el reclamo ambiental exigen que las mediciones se lleven a cabo en condiciones habituales de funcionamiento, con controles independientes y transparencia en la difusión de los resultados, para garantizar que los datos reflejen de manera fiel el impacto ambiental de la actividad industrial.

“Esto no es una percepción aislada, es nuestra experiencia cotidiana. No somos tontos: vemos y respiramos lo que pasa todos los días”, concluyeron.

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