El mural fue realizado por la artista Mariana Brizuela
Pintaron un mural de “Carbón”, el perro que se convirtió en símbolo de un barrio de Concordia
Una emotiva iniciativa comunitaria se volvió viral en Concordia luego de que vecinos y docentes de Villa Adela decidieran homenajear a “Carbón”, un perro que con el paso del tiempo se transformó en un símbolo afectivo del barrio.
El mural fue pintado sobre una de las paredes laterales de la Escuela N°65 “Almirante Guillermo Brown”, ubicada sobre calle Doctor Fagalde, a pocos metros de la comisaría de Villa Adela.
Desde la comunidad educativa explicaron que “Carbón” no solo acompaña diariamente a los alumnos de la institución, sino que también forma parte de la vida cotidiana de distintos espacios del barrio.
“Él no es solo el perro de nuestra escuela, también es el perro de la iglesia, del club y de cada lugar donde hay niños”, expresaron desde la institución al compartir las imágenes de la obra terminada.
El mural fue realizado por la artista Mariana Brizuela, quien recibió el agradecimiento especial del equipo directivo por el trabajo realizado “con el corazón”.
La pintura ocupa una importante dimensión sobre uno de los muros externos del establecimiento educativo y rápidamente comenzó a llamar la atención de vecinos y personas que circulan por la zona.
La Escuela N°65 “Almirante Guillermo Brown” funciona en Virgen del Carmen 3010, en el sector popularmente conocido como “la colectora”, y es una de las instituciones educativas más representativas de Villa Adela.
Además de su rol pedagógico, muchos vecinos destacan el fuerte vínculo que la escuela mantiene con las familias del barrio, consolidándose como un espacio de contención y acompañamiento para niños y niñas.
La iniciativa también fue valorada por el mensaje que transmite a los más chicos. Vecinos señalaron que el mural no solo tiene un valor artístico y emotivo, sino que además ayuda a promover la crianza respetuosa y el amor hacia los animales.
En redes sociales, la historia de “Carbón” despertó numerosas reacciones positivas y mensajes de cariño hacia el perro que, sin proponérselo, terminó convirtiéndose en parte de la identidad de todo un barrio concordiense.
Fuente: Diario Río Uruguay