Megaoperativo antidrogas en Entre Ríos
Procesaron con prisión preventiva a los tres narcos que transportaban 260 kilos de cocaína en un Mercedes Benz de alta gama
La titular del Juzgado Federal de Concordia, Analía Ramponi, procesó con prisión preventiva a tres personas acusadas de participar en una maniobra de transporte y comercialización de más de 260 kilogramos de cocaína, cargamento que fue secuestrado tras una persecución policial ocurrida el pasado 28 de mayo en rutas de la provincia de Entre Ríos.
La investigación es llevada adelante por la Fiscalía Federal de Concordia, a cargo de Francisco José Bernhardt, con la intervención de la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR).
La magistrada dispuso el procesamiento de C.F., de 53 años, y B.M., de 19 años, como coautores de los delitos de transporte de estupefacientes y tenencia ilegal de arma de fuego. En el caso de C.F., además, sumó el delito de desobediencia a la autoridad por escapar de un control policial. Ambos quedaron alcanzados por embargos de 100 millones de pesos sobre sus bienes.
Por otra parte, S.B., de 41 años, fue procesada por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y deberá afrontar un embargo de seis millones de pesos.
Uno de los acusados había sido uno de los prófugos más buscados del país
La causa adquirió especial relevancia por el perfil de uno de los imputados. Se trata de C.F., conocido como "Carlitos", quien registra una condena de 14 años de prisión por narcotráfico agravado y portación de arma de guerra.
Al momento de su detención se encontraba en libertad condicional y había alcanzado notoriedad pública en 2011 al integrar la lista de los prófugos más buscados de Argentina tras escapar de una alcaidía en Rosario.
La fuga que terminó con el hallazgo de 260 kilos de cocaína
El operativo se inició en un control preventivo realizado por personal policial en el puesto caminero Puente de Hierro, en el departamento Feliciano.
Los efectivos detuvieron la marcha de un Mercedes Benz C200 Avantgarde conducido por C.F., quien viajaba acompañado por B.M. Cuando los uniformados solicitaron inspeccionar el baúl del vehículo, el conductor argumentó que no podía abrirse desde el exterior.
Sin embargo, al regresar al interior del automóvil con el supuesto objetivo de habilitar la apertura, aceleró bruscamente y escapó del lugar.
La maniobra derivó en una persecución y en la activación de un operativo cerrojo que permitió interceptar el vehículo sobre la Ruta Provincial Nº 28.
Bolsos descartados y un cargamento millonario
Mientras se desarrollaba el operativo, los investigadores realizaron rastrillajes sobre el recorrido de la fuga y hallaron bolsos y mochilas ocultos entre la vegetación.
Dentro de ellos encontraron 250 paquetes rectangulares que, tras las pruebas correspondientes, dieron positivo para clorhidrato de cocaína. El peso total del cargamento secuestrado alcanzó aproximadamente los 260 kilogramos.
A pocos metros también fueron encontrados una pistola calibre 9 milímetros, cargadores, un teléfono celular y un cuchillo, elementos que, según la investigación, fueron descartados durante la huida.
Allanamientos y una tercera detenida en Corrientes
Como parte de la investigación, la Justicia ordenó diversos allanamientos en distintos puntos del país.
Uno de ellos se realizó en la localidad correntina de Itatí, donde fue detenida S.B., madre de uno de los acusados. Durante el procedimiento se secuestraron 44 gramos de cocaína ocultos en una cartera.
Según detalló la resolución judicial, parte de la sustancia estaba fraccionada en 24 dosis individuales, una modalidad compatible con la venta al menudeo.
La mujer también cuenta con antecedentes por narcotráfico, ya que en 2022 fue condenada a cuatro años de prisión por transporte de estupefacientes.
Los argumentos de la jueza para dictar la prisión preventiva
En su resolución, la jueza Ramponi sostuvo que existen pruebas suficientes para considerar que los imputados tenían pleno conocimiento del cargamento transportado.
Entre los elementos valorados figuran los testimonios de los policías que observaron mochilas similares dentro del vehículo antes de la fuga, el hallazgo de objetos vinculados a los acusados junto a la droga y diversas medidas probatorias incorporadas al expediente.
La magistrada también consideró acreditados riesgos procesales concretos, tanto por peligro de fuga como por posible entorpecimiento de la investigación.
Además, remarcó que el transporte de semejante cantidad de cocaína no puede interpretarse como un hecho aislado o improvisado, sino como una maniobra organizada, con capacidad logística y recursos para intentar eludir la acción de la Justicia.