AGMER cuestionó el nuevo esquema de desayunos y meriendas escolares y advirtió sobre riesgos nutricionales y logísticos
La Comisión Directiva Central de AGMER manifestó su preocupación por la decisión de la Dirección de Comedores Escolares de Entre Ríos de implementar un nuevo esquema de desayunos y meriendas en los establecimientos educativos, reemplazando las preparaciones elaboradas en las escuelas por alimentos distribuidos mediante compras centralizadas.
Según indicó el gremio docente, el nuevo sistema se basa principalmente en la entrega de leche en polvo, saborizantes, galletitas y cereales industrializados, en reemplazo de las elaboraciones que se realizaban en cada institución educativa.
Advierten problemas de infraestructura y distribución
Desde AGMER señalaron que la medida podría generar dificultades relacionadas con el almacenamiento de la mercadería, la falta de infraestructura adecuada en muchas escuelas, las condiciones necesarias para la preparación de los alimentos y la disponibilidad de agua potable en todos los establecimientos.
Además, expresaron preocupación por la logística de distribución y advirtieron que eventuales demoras en las entregas podrían afectar la continuidad de un servicio que consideran esencial para miles de estudiantes entrerrianos.
Cuestionamientos por el impacto nutricional
El sindicato también planteó reparos sobre el aspecto nutricional del nuevo esquema, al considerar que una prestación uniforme no garantiza igualdad entre las distintas comunidades educativas.
En ese sentido, sostuvo que muchos niños, niñas y adolescentes encuentran en la escuela una de las pocas oportunidades de acceder a una alimentación equilibrada, y advirtió que reemplazar comidas caseras por productos ultraprocesados podría favorecer problemas de salud como el sobrepeso, la obesidad infantil, la diabetes y otras enfermedades asociadas a una alimentación inadecuada.
Asimismo, AGMER afirmó que el nuevo convenio no ofrece garantías suficientes respecto al equilibrio nutricional, una tarea que, según el gremio, históricamente ha sido sostenida por cocineros, docentes y equipos directivos en función de las necesidades de cada comunidad escolar.
Impacto en comercios locales
Otro de los puntos señalados por el sindicato es el posible perjuicio económico para los comercios entrerrianos que abastecían a los comedores escolares.
AGMER sostuvo que, en un contexto de crisis económica, el nuevo sistema podría afectar a proveedores locales que durante años sostuvieron el servicio pese a las demoras en los pagos, provocando el cierre de negocios y la pérdida de puestos de trabajo en la provincia.
Finalmente, la entidad gremial instó a las autoridades provinciales a abrir instancias de diálogo con trabajadores, profesionales de la nutrición, comunidades educativas y organismos competentes para garantizar que las decisiones prioricen el derecho de los estudiantes a una alimentación adecuada, saludable y de calidad.