2026-08-16

Una historia de vida y docencia en Entre Ríos

Se jubiló la primera maestra trans en titularizar un cargo docente en Entre Ríos

Después de 21 años en la docencia, Silvina Buyutti cerró su etapa como maestra en la Escuela Primaria N° 53 Yapeyú de Nogoyá. Su recorrido estuvo marcado por la educación especial, la defensa de su identidad y una historia de superación que la convirtió en una referente dentro de la provincia.

Después de 21 años de trayectoria en la docencia, Silvina Buyutti se jubiló como maestra en la Escuela Primaria N° 53 Yapeyú de Nogoyá y cerró una etapa marcada por la educación, la inclusión y una historia personal que dejó una huella en la provincia de Entre Ríos.

 

Silvina es reconocida como la primera maestra trans de Entre Ríos en titularizar un cargo docente. Sin embargo, al repasar su historia, entiende que ese dato es apenas una parte de un recorrido mucho más amplio, atravesado por el trabajo, la formación, la identidad y la construcción de una familia.

 

"Fueron 21 años en la docencia. Soy docente de Educación Especial y me jubilo con 20 años de servicio y 45 de edad", recordó al repasar sus primeros pasos en la profesión.

 

Su formación comenzó en 1999, cuando ingresó al Instituto Teresa de Ávila para realizar el profesorado. Luego inició su carrera docente en Villa Paranacito, donde trabajó en la Escuela Integral Nuestra Señora del Rosario y, paralelamente, en la Escuela Secundaria N° 2 Islas del Ibicuy.

 

Con el paso de los años recorrió distintas instituciones educativas, entre ellas las escuelas N° 3 Tempe Argentino, N° 4 Vicente López y Planes, N° 7 Juan Bautista Alberdi y N° 14 Fray Mocho. Más tarde continuó su trayectoria en el departamento Nogoyá, primero en Aranguren, en la Escuela N° 102 17 de Agosto, y finalmente en la Escuela N° 53 Yapeyú, donde se desempeñó como Maestra Orientadora para la Inclusión.

 

Una identidad que pudo vivir plenamente

 

Antes de dedicarse a la docencia, Silvina atravesó distintos trabajos desde muy joven. A los ocho años comenzó a trabajar en Nogoyá y pasó por una verdulería, un taller mecánico, una explotación apícola y una panadería, además de realizar tareas de cuidado.

 

A los 18 años retomó sus estudios secundarios y, posteriormente, obtuvo el título de maestra.

 

Durante sus primeros años como docente ejerció con otra identidad. Su proceso personal avanzó de manera gradual hasta que, tras la sanción de la Ley de Identidad de Género en 2012, decidió formalizar el cambio.

 

"Durante mi cursada del profesorado yo vestía… unisex, podría decirse. Pero tenía otro nombre, otra identidad. Cuando empecé la docencia, lo mismo. Pero en mayo de 2012, ni bien salió la Ley, al mes nomás ya hice el cambio", recordó.

 

Silvina contó que terminó el ciclo lectivo con una identidad y regresó después del receso como Silvina. A los estudiantes se les explicó que la nueva legislación reconocía el derecho de cada persona a vivir de acuerdo con su identidad de género.

 

"Los chicos y chicas bien, ningún problema. Tal vez algunos colegas… pero los estudiantes bien", relató sobre aquellos primeros momentos.

 

La educación especial y el acompañamiento

 

Su recorrido profesional estuvo especialmente ligado a la Educación Especial y a la inclusión. Para Silvina, esa elección no fue producto de una decisión repentina, sino de experiencias que la acompañaron durante toda su vida.

 

"Creo que esta opción parte de las vivencias cercanas que he tenido, por familiares, vecinos, amigos que tenían una u otra discapacidad… entonces, es como que me nace del corazón; no es que un día me di cuenta… para mí es la vida misma", explicó.

 

En paralelo a su carrera docente, también asumió un rol fundamental dentro de su familia. Tras la muerte de su hermano Hugo Buyutti, quien asesinó a su esposa y posteriormente se suicidó, Silvina obtuvo la tutela legal de sus cuatro sobrinos.

 

"Me hice cargo de cuatro chicos, víctimas de femicidio, acompañarlos en las terapias, en sus vivencias, en sus procesos de duelo y de crecimiento a la vez", recordó.

 

Según contó, aquella experiencia transformó completamente su vida y dio lugar a la construcción de una familia.

 

"Ser trans es ya estar militando"

 

A lo largo de su historia, Silvina también se involucró en la defensa de derechos y en la búsqueda de mayores oportunidades para la comunidad trans.

 

"Soy una convencida de que uno milita en la vida. Ser trans es ya estar militando, porque todos los días salimos a pelearla, a lucharla", sostuvo.

 

Para ella, esa militancia no necesariamente se encuentra vinculada a un espacio político, sino también a la forma cotidiana de presentarse ante el mundo y defender los derechos conquistados.

 

"El mensaje es ese: vivir la vida y seguir para adelante", afirmó.

 

Ahora, con su jubilación, comienza una nueva etapa. Después de más de dos décadas frente a las aulas, Silvina deja la docencia formal pero se lleva consigo una trayectoria que atravesó distintas escuelas, localidades y generaciones de estudiantes.

 

Su historia queda también como parte de la historia educativa de Entre Ríos: fue la primera maestra trans en titularizar un cargo docente en la provincia y construyó, a lo largo de los años, un camino marcado por la perseverancia, la inclusión y la decisión de vivir plenamente su identidad.

 

Fuente: ENTRE RÍOS AHORA 

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