2026-09-01

Fauna autóctona y conservación en Entre Ríos

Sorpresa en Entre Ríos: cámaras trampa confirmaron el regreso del puma

Investigaciones científicas registraron decenas de evidencias de la presencia de Puma concolor en territorio entrerriano. Un relevamiento contabilizó 27 registros confirmados entre 1998 y 2020, mientras que nuevas imágenes obtenidas en 2026 permitieron identificar a un ejemplar que recorrió más de 22 kilómetros en una reserva de la provincia.

El puma volvió a ocupar territorio de Entre Ríos y distintos registros científicos permiten confirmar el proceso de recolonización de esta especie, considerada extinta en buena parte de la provincia y de la ecorregión pampeana durante gran parte del siglo XX.

En el marco del Día del Puma, que se conmemoró el pasado 30 de agosto, investigaciones y relevamientos recientes aportaron nuevas evidencias sobre la presencia del felino en distintos sectores del territorio entrerriano.

Uno de los principales antecedentes corresponde a un trabajo publicado por los investigadores Norberto Muzzachiodi, Julián Sabattini, Nicolás Chimento y Rafael Sabattini en la revista Historia Natural. El estudio logró contabilizar 27 registros confirmados de puma en Entre Ríos entre 1998 y 2020.

Según el relevamiento, los registros se concentran principalmente en el centro-oeste de la provincia, donde los fragmentos de monte nativo y los cursos de agua vinculados con la cuenca del río Paraná constituyen importantes corredores biológicos para el desplazamiento de los ejemplares.

Registros de pumas en Gualeguaychú

Entre los antecedentes documentados se encuentran distintos registros en el departamento Gualeguaychú. El estudio científico menciona el hallazgo de huellas y otros rastros dentro de la Reserva El Potrero en 2012.

A ese antecedente se sumó, en julio de 2020, la detección de un ejemplar en las proximidades del área urbana de Gualeguaychú, aportando una nueva evidencia sobre la expansión territorial de la especie.

Pero el seguimiento no se detuvo allí. Durante 2026, nuevas tareas de monitoreo permitieron obtener imágenes y rastros que aportaron información sobre el comportamiento de uno de los ejemplares presentes en la región.

Un puma fue registrado varias veces por cámaras trampa

El 14 de marzo de 2026, una cámara trampa obtuvo imágenes de un puma en una zona de arroyos cercana a los esteros del río Uruguay.

Días después, el 20 de marzo, se documentó una huella definida sobre un camino interno de sustrato arenoso. El 23 de marzo, en medio de una jornada de lluvia, los dispositivos volvieron a registrar al animal, esta vez en un sector de forestación exótica.

Tres días más tarde, el 26 de marzo, se detectó una nueva huella superpuesta al rastro de un zorro.

El análisis de todo el material permitió a los especialistas identificar una característica particular en la paleta izquierda del felino. Esta marca fue determinante para establecer que los distintos registros correspondían al mismo ejemplar, un macho joven.

A partir de las distintas observaciones, los investigadores estimaron que el animal recorrió aproximadamente 22,30 kilómetros en 12 días, desplazándose por diferentes sectores de la reserva como parte de su área de acción.

Durante abril, cuando el informe se encontraba en su etapa final de revisión, una nueva captura fotográfica confirmó que el ejemplar continuaba presente dentro del mismo perímetro.

Una tendencia que se extiende por la región

La presencia creciente del puma no se limita a Entre Ríos. El fenómeno también ha sido documentado en la provincia de Buenos Aires a través de investigaciones coordinadas por Nicolás Chimento y Eduardo De Lucca en el marco del Proyecto Puma de las Pampas.

Los distintos registros permiten observar una tendencia de recolonización del puma en la región central de Argentina, favorecida por la disponibilidad de ambientes naturales y corredores que permiten el desplazamiento de los animales.

El rol del puma en el ecosistema

Además de representar una señal de recuperación de la fauna autóctona, la presencia del puma tiene relevancia desde el punto de vista ecológico.

Como predador tope, el puma contribuye a regular las poblaciones de otros animales silvestres y cumple una función importante dentro de las cadenas tróficas. Su presencia también puede ser considerada un indicador de las condiciones y el estado de conservación de los ambientes naturales.

Sin embargo, el regreso de la especie también plantea desafíos para su conservación. En Entre Ríos, el puma se encuentra protegido por la Ley Provincial de Caza N.º 4.841, aunque todavía enfrenta amenazas vinculadas principalmente con la caza furtiva y los conflictos que pueden producirse con las actividades ganaderas.

Por este motivo, los especialistas remarcan la necesidad de sostener los monitoreos mediante cámaras trampa y otras herramientas científicas, fortalecer las acciones de educación ambiental y establecer pautas de manejo que permitan compatibilizar la conservación del puma con las actividades productivas.

Los registros obtenidos en los últimos años muestran así que el puma vuelve a formar parte del paisaje natural entrerriano. Su presencia no solo constituye una noticia relevante para la conservación de la fauna autóctona, sino también una oportunidad para profundizar el conocimiento y la protección de los ecosistemas de la provincia.

Fuente: El Argentino

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