2026-02-05

Salud y prevención en el deporte

Competencias exigentes en verano: recomiendan controles médicos para evitar riesgos graves

Ante el aumento de maratones, triatlones y carreras de alta exigencia durante el verano, el Ministerio de Salud de Entre Ríos llamó a extremar los cuidados, realizar controles médicos y entrenar de manera responsable para prevenir complicaciones graves, incluso eventos cardíacos.

El Ministerio de Salud de Entre Ríos instó a la población a tomar conciencia sobre los riesgos asociados a la participación en actividades físicas de alta exigencia, como maratones, triatlones, carreras de aventura y otras competencias deportivas, especialmente durante la temporada estival. Las altas temperaturas propias del verano incrementan el estrés físico del organismo y pueden transformar una práctica saludable en una situación de riesgo si no se toman las precauciones necesarias.

Si bien la actividad física es uno de los pilares de una vida saludable, los eventos deportivos de larga duración e intensidad elevada suponen una demanda extrema para el cuerpo. Las estadísticas indican que el riesgo de sufrir un evento cardíaco durante este tipo de competencias ronda el 2 por ciento. Aunque se trata de un porcentaje bajo, desde la cartera sanitaria remarcan que es suficiente para reforzar las medidas de prevención, ya que las consecuencias pueden ser graves e incluso fatales.

Uno de los puntos que más preocupa a los equipos de salud es que muchos de estos eventos son de libre inscripción y no siempre exigen experiencia previa ni entrenamiento específico. En ese contexto, se advierte que realizar actividad física intensa de manera aislada, sin una práctica regular ni preparación adecuada, incrementa considerablemente el riesgo de complicaciones severas, incluida la muerte súbita. “Hacer deporte sin entrenamiento previo y de forma exigente es un factor de riesgo que no debe subestimarse”, subrayan desde el sistema sanitario.

Por ese motivo, se enfatiza la importancia de realizar un chequeo médico antes de inscribirse en una competencia. Un control clínico básico, que incluya análisis de sangre y estudios de funcionalidad cardíaca, permite detectar factores de riesgo muchas veces silenciosos y brinda mayor seguridad tanto al deportista como al sistema de salud. Además, se recomienda consultar al médico de cabecera, quien podrá evaluar los antecedentes personales y familiares y determinar la aptitud para afrontar este tipo de desafíos.

El cuidado no comienza el día de la carrera, sino mucho antes. Durante las semanas de entrenamiento, y especialmente en contextos de altas temperaturas, se aconseja realizar actividad física antes de las 10 de la mañana o después de las 18, evitando los horarios de mayor carga térmica. Entrenar fuera de estos rangos aumenta el riesgo de deshidratación y golpes de calor; si no es posible respetarlos, lo más prudente es suspender la actividad.

La alimentación también cumple un rol central y no debe improvisarse. No saltear comidas, asegurar un buen desayuno con aporte de hidratos de carbono y planificar correctamente el almuerzo, la merienda y las colaciones previas resulta clave para contar con la energía necesaria. En los días anteriores a la competencia se recomienda mantener una dieta equilibrada, con frutas, verduras y alimentos de fácil digestión, y contemplar una adecuada recuperación posterior, que forma parte del proceso saludable.

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