Datos oficiales del Indec
Una familia necesitó casi $1,5 millones en mayo para no ser pobre en Argentina
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que la Canasta Básica Total (CBT) aumentó un 2% durante mayo, registrando su menor incremento en los últimos ocho meses.
Con esta actualización, una familia tipo integrada por dos adultos y dos niños en edad escolar necesitó ingresos por al menos $1.498.741,40 para no ser considerada pobre en Argentina.
La variación estuvo en línea con la desaceleración observada en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que durante mayo se ubicó en el 2,1%.
La canasta alimentaria subió más que la inflación
A diferencia de la CBT, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) mostró una aceleración en su ritmo de crecimiento y aumentó un 2,4% durante mayo, marcando la mayor suba de los últimos tres meses.
De esta manera, una familia tipo necesitó $681.246,09 para cubrir únicamente los alimentos indispensables y no caer por debajo de la línea de indigencia.
El incremento resultó significativamente superior al registrado en abril, cuando la canasta alimentaria había mostrado una variación de apenas 1,1%.
La inflación se desaceleró al 2,1%
En paralelo, el Indec dio a conocer que la inflación general de mayo fue del 2,1%, consolidando una tendencia de desaceleración en los precios.
Uno de los datos más destacados del informe fue que la inflación núcleo, que excluye precios regulados y estacionales, descendió al 1,9%, ubicándose por debajo del índice general.
Sin embargo, los productos estacionales impulsaron el indicador hacia arriba con un incremento promedio del 3,5%.
Las verduras impulsaron el aumento de los alimentos
Según el organismo estadístico, gran parte de la presión sobre los precios provino del encarecimiento de las verduras y otros productos estacionales.
Esta situación impactó directamente en el rubro Alimentos y Bebidas No Alcohólicas, que registró un aumento del 2,5% durante mayo y se convirtió en uno de los principales motores de la inflación mensual.
Pese a la desaceleración general de los precios, los datos reflejan que el costo de vida continúa en alza y que los hogares argentinos necesitan cada vez más ingresos para cubrir sus necesidades básicas.