2026-09-25

El organismo inspeccionó el sector donde están alojados los tres condenados

Informe sobre Urribarri, Báez y Aguilera: el Comité de Prevención de la Tortura consideró “óptimas” las condiciones de alojamiento

El Comité Provincial para la Prevención de la Tortura realizó una inspección en la cárcel de Gualeguaychú y concluyó que las instalaciones presentan buenas condiciones generales, higiene y funcionamiento. Los detenidos, sin embargo, plantearon observaciones sobre la falta de acceso a un espacio al aire libre, la atención psiquiátrica y una dieta especial.

Las condiciones de detención de Sergio Urribarri, Pedro Báez y Juan Pablo Aguilera en la Unidad Penal N° 9 de Gualeguaychú fueron calificadas como “óptimas” en un informe elaborado por el integrante del Comité Provincial para la Prevención de la Tortura, Ignacio Journé.

El documento fue remitido a la jueza de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Paraná, Cecilia Bértora, luego de una visita realizada el martes 22 de septiembre al sector donde se encuentran alojados los tres condenados.

De la inspección participaron Journé, el delegado penitenciario Pablo Ronconi y el fiscal de la Unidad Fiscal de Gualeguaychú, Martín Scattini.

Cómo es el sector donde están alojados

Durante la visita se realizó una recorrida por el sector de alojamiento y se relevaron aspectos relacionados con las dimensiones de las habitaciones, el estado edilicio, las instalaciones, la seguridad, el acceso a sanitarios y los espacios de uso común.

Posteriormente, los integrantes del Comité mantuvieron entrevistas individuales con Urribarri, Báez y Aguilera, en las que consultaron sobre el régimen de vida, atención sanitaria, seguridad, alimentación, comunicaciones, visitas y atención psicológica.

Los tres se encuentran alojados en la Unidad Penal N° 9 desde el 18 de septiembre y ocupan un módulo de construcción reciente que originalmente había sido utilizado para servicios de salud durante la pandemia de Covid-19.

El espacio fue posteriormente refuncionalizado y cuenta con oficinas, consultorios y celdas especiales. Según explicó el director de la unidad, Lucas Duffour, actualmente el sector está destinado exclusivamente a los tres detenidos por razones de seguridad, debido a su condición de personas políticamente expuestas.

El área tiene una guardia que controla los accesos y dispone de cinco cámaras de videovigilancia con funcionamiento permanente.

Habitaciones individuales y baños

De acuerdo con el informe, las habitaciones tienen una superficie de 6,75 metros cuadrados, con dimensiones de 2,25 por 3 metros, y son de uso individual.

Cada una dispone de cama, colchón y mobiliario básico. El sector cuenta además con cuatro baños, todos con lavatorio, inodoro y ducha, cuyo funcionamiento e higiene fueron considerados adecuados.

También existen espacios actualmente desocupados que pueden ser utilizados por los detenidos para otras actividades.

En uno de ellos fueron instalados elementos de cocina, además de una mesa, sillas y un televisor para utilizarlo como comedor. Otro espacio es utilizado para almacenar alimentos y elementos de limpieza.

El Comité señaló que las instalaciones presentan buenas condiciones generales de mantenimiento e higiene, sin observar roturas ni humedad en pisos, paredes o techos.

El sector cuenta además con instalación eléctrica, ventilación, iluminación natural y un sistema de aire acondicionado frío/calor.

Según el informe, las condiciones relevadas en materia de dimensiones, instalaciones, sanitarios e higiene cumplen con los estándares mínimos de alojamiento establecidos para establecimientos penitenciarios.

El principal punto pendiente: el acceso al aire libre

Uno de los aspectos observados durante la inspección fue que el sector no cuenta actualmente con un espacio propio para realizar recreación al aire libre.

Los tres detenidos confirmaron durante las entrevistas que no tienen acceso a un patio propio y señalaron esta situación como una de las características de su régimen de alojamiento.

En particular, Urribarri manifestó que considera que se encuentra bajo “un régimen de confinamiento”, debido a que su circulación se limita al pasillo común y a las habitaciones.

Desde la dirección de la Unidad Penal informaron que se encuentra en proceso la habilitación de un patio interno propio, que permitiría el acceso al aire libre bajo condiciones de seguridad. Según lo informado al Comité, ese espacio podría quedar habilitado en los próximos días.

Qué dijeron sobre la seguridad

Durante las entrevistas, los tres coincidieron en señalar que se sienten más seguros en el actual sector que cuando estuvieron alojados anteriormente en un espacio compartido con otros internos.

No obstante, señalaron que cuando deben abandonar el sector para realizar alguna actividad, asistir a requerimientos o recibir visitas familiares, han recibido insultos o alusiones personales de otras personas privadas de libertad.

Según expresaron, comprenden que estas situaciones están vinculadas con su exposición pública.

El informe también indica que los tres mantienen una buena convivencia entre ellos y que no comparten espacios ni actividades con otros internos.

Alimentación: un reclamo por la situación de Báez

En relación con la alimentación, Urribarri, Báez y Aguilera señalaron que reciben provisiones de familiares y amigos y que preparan sus propios alimentos en la cocina instalada dentro del sector.

Por ese motivo, no consumen habitualmente la comida proporcionada por el Servicio Penitenciario.

Mientras Urribarri y Aguilera manifestaron no necesitar una dieta especial, Báez señaló que padece diabetes y celiaquía y expresó su preocupación por la posibilidad de contaminación cruzada de alimentos.

Según su declaración, no le habría sido ofrecida una dieta diferenciada dentro de la unidad penitenciaria.

Atención médica y psicológica

Los tres detenidos tuvieron la entrevista médica de rutina al ingresar al establecimiento.

Báez informó que recibe medicación para tratamientos crónicos, entre ellos insulina y medicamentos para controlar el colesterol, que son provistos por la Obra Social de Entre Ríos (OSER).

Por su parte, Urribarri indicó que realiza un tratamiento particular y que utiliza medicación psiquiátrica, cuya provisión está a cargo de su familia.

También manifestó que requiere atención profesional y señaló que, ante la ausencia de un psiquiatra propio en la unidad, la atención se realiza mediante modalidad virtual. Según su relato, ya tuvo una consulta a distancia, aunque consideró que no resultó satisfactoria.

Ninguno de los tres manifestó tener estudios médicos pendientes.

En cuanto a la atención psicológica, Aguilera y Báez indicaron que no solicitaron asistencia. La Unidad Penal cuenta con un equipo de psicólogos destinado a las personas privadas de libertad.

Comunicaciones y visitas

Respecto de las comunicaciones, los tres señalaron que cuentan con teléfonos móviles básicos provistos por el Servicio Penitenciario, habilitados únicamente para realizar llamadas.

Según el informe, los dispositivos pueden utilizarse libremente para comunicarse con defensores, familiares y allegados.

En cuanto al régimen de visitas, los tres afirmaron haber recibido a sus familiares sin inconvenientes en el salón general destinado a esos encuentros.

Sin embargo, plantearon observaciones vinculadas con las limitaciones existentes para las visitas de allegados o familiares indirectos.

El informe del Comité concluye que el sector presenta condiciones generales adecuadas de alojamiento y seguridad, mientras que algunas cuestiones planteadas durante las entrevistas —como el acceso al aire libre, la dieta especial y determinadas prestaciones de salud— forman parte de los aspectos señalados por los propios detenidos durante la inspección.

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