Cuestionaron el padrinazgo el Paseo Lineal mientras persiste el problema ambiental
Vecinos de Las Tejas denuncian que continúa la caída de aserrín y reclaman soluciones a EGGER
Los vecinos del barrio Las Tejas continúan reclamando una solución por la presencia de fibras de aserrín que, según denuncian, caen de manera constante sobre sus viviendas, vehículos y espacios exteriores. Afirman que se trata de una problemática de larga data que se agravó durante el último año y que, hasta el momento, no tuvo una respuesta que permita terminar con las molestias.
A través de un nuevo reclamo, los residentes señalaron que conviven desde hace años con partículas de aserrín que se depositan sobre vidrios, carrocerías, patios y pisos. Sin embargo, sostienen que la situación empeoró hace casi un año, cuando durante la Navidad se produjo lo que describieron como una verdadera «nevada de aserrín».
Desde entonces, aseguran, el fenómeno nunca se detuvo. Aunque la intensidad varía según el día, afirman que las partículas continúan llegando a sus casas. Como respaldo de su denuncia, compartieron fotografías tomadas durante esta jornada.
Cuestionamientos por el apadrinamiento del Paseo Lineal
El malestar volvió a manifestarse luego de conocerse que la empresa EGGER apadrinará el Paseo Lineal, a partir de un acuerdo firmado con la Municipalidad de Concordia.
Frente a ese anuncio, los vecinos cuestionaron las prioridades de la iniciativa y plantearon que el barrio necesita respuestas concretas frente al problema que vienen denunciando.
También señalaron que el mantenimiento de ese espacio público muchas veces queda en manos de los propios residentes, quienes se encargan de plantar árboles y plantas y de cortar el pasto.
«¿Es esto lo que el barrio necesita?», plantearon, al remarcar que su pedido histórico no apunta al mantenimiento de un paseo, sino a que deje de caer aserrín sobre sus viviendas.
«No pedimos que la empresa se vaya»
En su reclamo, los vecinos también cuestionaron los informes que indican que los niveles de contaminación se encuentran dentro de los parámetros normales. Sostienen que esos resultados no reflejan lo que, según afirman, observan diariamente en sus casas.
«No nos sirven los informes que dicen que todo está dentro de lo normal, si cada mañana lo vemos en nuestras casas. Un apadrinamiento no reemplaza eso», expresaron.
Finalmente, aclararon que no buscan que la empresa abandone la ciudad, sino que destine inversiones a resolver la problemática.
«No pedimos que la empresa se vaya. Pedimos que invierta donde corresponde para que el aserrín deje de caer», concluyeron.