viernes 4 de septiembre de 2026
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Luego que la Corte Suprema dejara firmes las sentencias

Urribarri y Báez se adelantaron a las detenciones y pidieron prisión domiciliaria: los motivos

Tras el fallo de la Corte Suprema que dejó firmes las condenas de la Megacausa, las defensas de Sergio Urribarri y Pedro Báez se adelantaron a las detenciones y solicitaron que ambos cumplan sus penas bajo prisión domiciliaria. Los argumentos se basan en problemas de salud, las condiciones de la Unidad Penal de Paraná y razones humanitarias.
04/09/2026

Las defensas del exgobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, y de su exministro y exdiputado provincial, Pedro Báez, solicitaron este viernes que ambos cumplan sus condenas bajo el régimen de prisión domiciliaria, luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejara firmes las sentencias de la denominada Megacausa.

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Los pedidos fueron presentados ante el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Paraná antes de que el máximo tribunal remitiera formalmente el expediente y de que se ordenaran las respectivas detenciones, según informó ANÁLISIS, medio que accedió a los escritos presentados por las defensas.

Los abogados Leopoldo Cappa, en representación de Urribarri, y José Velázquez e Ignacio Díaz, por Báez, solicitaron que se suspenda la ejecución de las penas y que sus defendidos puedan cumplirlas en sus respectivos domicilios.

Entre los argumentos planteados aparecen razones vinculadas con la salud, las condiciones de alojamiento y el nivel de ocupación de la Unidad Penal Nº 1 de Paraná, además de una interpretación del fallo de la Corte a partir de un párrafo del voto del juez Ricardo Lorenzetti.

Urribarri pidió cumplir la condena en su casa de Concordia

En el caso de Sergio Urribarri, el pedido fue presentado por el abogado Leopoldo César Cappa, quien aclaró que lo hizo antes de ser notificado formalmente y antes de que el Tribunal recibiera el expediente de la Corte.

La defensa propuso como lugar de cumplimiento de la pena la vivienda ubicada en calle Néstor Garat 291 de Concordia, donde el exgobernador reside junto a su esposa, Ana Lía Aguilera.

Uno de los principales argumentos está relacionado con la salud mental del exmandatario. Según el escrito, Urribarri presenta un diagnóstico de trastorno de estrés postraumático con síntomas disociativos de despersonalización.

La defensa señaló que la primera consulta se produjo el 18 de diciembre de 2025 y que el tratamiento continúa con el psiquiatra Julio Horacio Curotto, matrícula profesional 8999.

El tratamiento incluye, de acuerdo con la presentación judicial, sertralina, clonazepam y armodafinilo. Además, Cappa sostuvo que Urribarri recibió atención de urgencia el jueves, luego de conocerse el fallo de la Corte, debido a un episodio depresivo mayor grave.

La defensa afirmó que en esa oportunidad se reforzó la medicación antipsicótica y antidepresiva.

El escrito también plantea que el hecho de haber ejercido dos veces la gobernación de Entre Ríos podría convertir a Urribarri en una persona de riesgo dentro de una unidad penitenciaria superpoblada.

Por ese motivo, solicitaron que el Servicio Penitenciario informe si puede garantizar su integridad física y psíquica sin recurrir a un régimen de aislamiento.

Como alternativa, la defensa ofreció a Curotto como perito de parte y pidió, en caso de considerarse necesario, una evaluación del Cuerpo Médico Forense.

Pedro Báez pidió mantener la domiciliaria y planteó una alternativa

En el caso de Pedro Báez, sus abogados José Raúl Velázquez e Ignacio Esteban Díaz retomaron argumentos utilizados anteriormente para solicitar la prisión domiciliaria.

Los defensores pidieron que continúe el régimen que ya había sido concedido durante la feria judicial de enero de 2025, cuando el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos le otorgó la prisión domiciliaria con tobillera electrónica.

La propuesta contempla que Báez continúe cumpliendo la pena en su casa quinta de calle Jozami 2135, con fianza personal de su expareja, Sonia Riquelme, y de su hermano Fernando Báez.

El planteo se apoya principalmente en un cuadro de salud que, según el informe médico incorporado a la presentación, incluye diarrea crónica, pérdida de seis kilos en dos meses, deshidratación, taquicardia y una úlcera perianal.

A esto se suman antecedentes de diabetes e hipotiroidismo. El cuadro digestivo, según la defensa, se mantiene desde 2008 y todavía no cuenta con un diagnóstico definitivo.

Los abogados también solicitaron que la Unidad Penal informe las condiciones concretas en las que sería alojado Báez, incluyendo las dimensiones del pabellón, la cantidad de baños disponibles y los protocolos previstos para personas de mayor edad.

Báez también pidió prisión nocturna como alternativa

El planteo de la defensa de Báez incorpora además una alternativa en caso de que el Tribunal no haga lugar a la prisión domiciliaria completa.

Se trata de un régimen de semidetención con prisión nocturna, mediante el cual el exministro permanecería en la cárcel durante la noche y podría pasar el día en su domicilio.

La defensa sostiene que de esta manera podría cumplir con la dieta sin gluten y mantener adecuadamente su tratamiento y medicación.

Aunque la legislación contempla este tipo de régimen para determinadas razones familiares, laborales o educativas, los abogados solicitaron que también pueda aplicarse por razones humanitarias, bajo una interpretación favorable al condenado.

El antecedente del psiquiatra que presentó el diagnóstico de Urribarri

Uno de los puntos destacados por ANÁLISIS en relación con el pedido de Urribarri es el antecedente profesional del psiquiatra Julio Horacio Curotto, quien actualmente atiende al exgobernador y es el principal respaldo médico de la presentación.

Curotto fue hasta noviembre de 2023 titular del Equipo Técnico Interdisciplinario del Poder Judicial en Concordia.

Según pudo determinar ANÁLISIS, el profesional dejó ese cargo en el marco de un sumario administrativo iniciado por el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos.

De acuerdo con el Acuerdo General 30/23 del STJ, el sumario estuvo relacionado con el ejercicio de actividad privada durante un período en el que Curotto se encontraba de licencia por enfermedad de largo tratamiento, entre el 10 de mayo y el 13 de septiembre de 2022.

La investigación administrativa incorporó testimonios y documentación vinculada con recetas de psicotrópicos firmadas por el profesional durante ese período.

Posteriormente, Curotto presentó su renuncia el 23 de agosto de 2023, a través de su defensor Lisandro Rodríguez Signes.

El Superior Tribunal de Justicia aceptó la renuncia, dispuso el descuento de los días no trabajados, archivó el sumario y ordenó que los antecedentes quedaran incorporados a su legajo.

Urribarri y Báez, ante un nuevo escenario judicial

Los pedidos de prisión domiciliaria fueron presentados en un momento clave para ambos dirigentes, luego de que la Corte Suprema dejara firmes las condenas de la Megacausa.

Aunque ninguno de los dos alcanza actualmente los 70 años —Urribarri cumplirá 68 el próximo 7 de octubre y Báez tiene 64—, sus defensas recurrieron a la excepción prevista para casos en los que una enfermedad resulte incompatible con el encierro carcelario.

En el caso de Báez también se invocó la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, aunque la propia defensa reconoce que la normativa no implica que el beneficio de prisión domiciliaria sea automático.

Ahora será el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Paraná el que deberá analizar los planteos y determinar bajo qué condiciones, eventualmente, ambos deberán comenzar a cumplir las penas impuestas por la Justicia.